Alejandro José Gallard Prío.
Pero el viajar lleva más que desarrollo, es una actividad educativa, fraternizante y aleccionadora. Une a familias y nos enseña que más allá de nuestros barrios, pueblos y fronteras, hay seres que con solo la presencia de foráneos, saben que no están solos. Si solo esto lográsemos con viajar, ya podemos sentirnos orgullosos.
Pero, como viajar es gozar del tiempo libre al ritmo y tono de lo que nuestros medios económicos permiten, quizás, este placer, no haya develado en su totalidad, los otros valores, los espirituales.
El pasado fin de semana alquile un microbús, conductor incluido, así podíamos ir la familia juntos, platicando y comentando sobre lo que veíamos en la ruta. La experiencia fue positiva, primero, porque viajando en un solo vehículo, la alegría es contagiosa y la unidad familiar se siente, se goza y se acrecienta. Segundo, es más económico que usar tres o cuatro autos, el costo se puede distribuir.
Las agencias de alquiler de autos, deberían de comenzar a promover e incentivar esta modalidad con tarifas atractivas, así como ofertas de hospedaje en hoteles. En Centroamérica, el turismo familiar, usando microbuses está en pañales. El promoverlo sería muy importante avance para activar el turismo nacional, y el centroamericano especialmente, ya que entre estos países se pueden visitar con solo la cédula de Identidad.

Pero así como el turismo internacional necesita promoción, lo mismo exige el turismo nacional. Hay que buscar la forma de incentivar a los colegios, a las parroquias, templos evangélicos y organizaciones cívicas o profesionales, ofreciéndoles rutas y paquetes. Las empresas de alquiler de vehículos (o su asociación) podrían liderar esta idea. Manos a la obra.
Lo positivo de estas movilizaciones familiares o simplemente de amigos, hermanos en la fe o colegas, es que esta actividad, no es de temporadas, ya que las familias y otros grupos viajan por sus propios calendarios de cumpleaños, aniversarios, matrimonios, bautizos, o por conocerse mejor, por renovar amistades, por compartir experiencias y alegrías.
Al saber de nuestro viaje familiar de este fin de semana, recibí un comentario de Gabi Marinelli, editora de Turismo TV, donde "El Archivo" aparece semanalmente, sobre la propagación de los viajes familiares en Argentina, donde anualmente se reúnen descendientes de los clanes vascos, italianos, ibéricos, como las familias Guendulain y Martinelli, a cuyas reuniones acuden hasta 400 parientes o más que viajan, algunos hasta 600 kilómetros, para celebrarle a los "mayores" sus efemérides. Según ella, son fiestas que llevan esa espiritualidad de acercamiento, que sólo los viajes nos regalan.

Pero como los viajes, casi siempre nos ofrecen sorpresas, esta nos vino, mientras atendíamos la Misa de 10 en la Catedral de San Juan, oficiada por su Excelencia, Fray Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, Obispo de la Diócesis. De la calle se escuchaban ruidos y gritos extraños, que competían con la lectura, el salmo y el evangelio, notorio fue que se acrecentaron durante la Homilía del Obispo Herrera, Franciscano con olor a Oveja, lo que motivó para que miembros de nuestro grupo, fuesen a la puerta principal a ver lo que pasaba y de inmediato tomaron fotos que les incluyo a continuación, ya que una de ellas, vale más que mil palabras.
El mensaje de los "manifestantes" con parlantes a todo volumen es muy claro: En los pueblos mandamos y dictamos hasta que religión es la que deseamos, lo demás sale sobrando. Estos disociadores se confían en que somos olvidadizos de las enseñanzas de la historia, algo que los "responsables" de proteger a sus ovejas deben tomar muy en cuenta, ya que todos aplaudimos las llamadas a la cordura, siempre y cuando ese llamado demuestre fuerza, como hizo, Jesús, al sacar a los mercaderes del templo, ya que el temor y miedo al mal, no fue la práctica del Divino Maestro, que lo enfrento con dignidad ejemplar, por lo tanto, tampoco es la de sus apóstoles, Papa Francisco, Cardenal Brenes y los hermanos Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.
Hasta el próximo Domingo, 23 de marzo, con El Archivo CCCV!
No hay comentarios:
Publicar un comentario