domingo, 6 de enero de 2013

EL ARCHIVO CCXL – LA CULTURA DE SERVIR, ES NOBLE!

Alejandro José Gallard Prio.

Servir es noble, además, es productivo, por lo tanto, nos conviene a todos.

 El acto de servir, de agradar, de hacerse sentir de forma positiva, ya sea como gobernante, como funcionario, como particular, como profesional, comerciante, banquero, etc... es la llave del éxito en toda actividad en que el ser humano es el protagonista.

Todos, en una u otra forma, servimos y, lo simpático es que al mismo tiempo recibimos servicio, por lo tanto, podemos juzgar con experiencia si el servicio que recibimos, nos complace, satisface o nos desagrada.

Hay gobernantes que no logran entender la misión de servicio, la confunden con el de servirse, absorbiendo, para comenzar, el indelegable derecho ciudadano de elegir a sus delegados o representantes en los diferentes servicios públicos.  Desde allí, vamos mal.

No hay nación que haya logrado bienestar para sus ciudadanos, sin un gobierno basado en su Constitución, que define los derechos y las obligaciones ciudadanas, la cual es su mandato y guía para administrar el estado.


El Gobierno es electo por el pueblo, quien con el pago de los impuestos, dota a este del erario público que el administra para facilitar las actividades de sus representados, por lo tanto, lo que invierte no son dadivas, sino dinero del mismo PUEBLO.

Todo lo anterior se basa en la cultura de servir, ya que el que no sabe servir, mucho menos que sepa gobernar.

El SERVICIO se basa en la educación, ética, moral y cultural de los ciudadanos, lo cual se aprende a base de actitud y buena voluntad. Un Estado donde los derechos ciudadanos no estén definidos, es un estado donde su pueblo no logra salir de la pobreza.

Un par de amigos que viajan por el mundo, nos mencionaron a países y ciudades que son ejemplo de progreso, basado en su aptitud al servicio, que como ya hemos definido involucra muchos factores, todos importantes. En este exclusivo grupo encontramos a la mayoría de los países asiáticos, unos cuantos de Europa y en nuestra América, ciertos estados de los Estados Unidos, México y Brasil. Uruguay, Chile, Costa Rica, Panamá y ciudades andinas de Colombia, Ecuador y Perú. Habrán otros, pero no se destacan.

He expresado lo anterior, ya que sin el ejemplo de quienes tienen la responsabilidad de servir y no servirse, no podemos esperar que la ciudadanía, respete y de al SERVICIO, la importancia que tiene en la vida.

Remontándonos al comienzo de la década de los 40, época difícil para el mundo, ya que estábamos en la Segunda Guerra Mundial, encontramos la anécdota de un profesor de la Universidad Nacional de Nicaragua, que al conocer la decisión del Ministerio de Educación Pública, de clausurar definitivamente su Alma Mater, debido a la tragedia económica del país, convoco a una reunión urgente de sus colegas, entre ellos, los doctores Salvador Delgadillo, Pedro Pablo Sotomayor, Arturo Baca y Juan de Dios Vanegas, con los Decanos de la Facultad de Leyes, Medicina y Farmacia, quienes en casa de su anfitrión, el Dr. José Wenceslao Mayorga Sáenz, llegaron a la conclusión de que el gobierno de ese entonces, A. Somoza García, no estaba en capacidad de seguir sosteniéndola, por lo que compungidos y desilusionados por no poder mantener la casa de estudios donde ellos se habían forjado y que era indispensable para las nuevas generaciones, se fueron a sus casas.

Pero el Dr. Mayorga Sáenz no se rindió y al siguiente día, se dio a la tarea de visitar, casa por casa, a los profesores universitarios, insistiéndoles a no abandonar la lucha por la vivencia de la Universidad, sugiriéndoles que cada uno procediera a notificar a sus alumnos, para que de acuerdo con un Nuevo Plan de Estudios, tenían la obligación de visitar las casas de los Maestros, donde seguirían recibiendo sus enseñanzas gratuitamente, lo cual logro, siendo admirable ver como los alumnos visitaban las casas de sus profesores que de cualquier forma los acomodaban en las salas familiares.

Este extraordinario y ejemplar gesto de SERVICIO CIVICO, logrado por la positiva aptitud del popular Doctor y Profesor Chepe Mayorga, como era conocido en León, fue lo que incentivo la cooperación de todos. Nada lo detenía, incluso el problema de una de sus piernas, ya que todo esto lo hacía a pie, visitando constantemente las casas de los profesores, llevando un estricto control de asistencia de unos y otros.

El esfuerzo no fue en vano, ya que la noticia llegó a los oídos del presidente, que al saber ese gesto ejemplar de los maestros leoneses, decidió normalizar la ayuda gubernamental y los alumnos volvieron a sus aulas. Gracias a ese noble gesto de SERVICIO, vivió y se desarrolló esa histórica Universidad hasta llegar a convertirse en un ente autónomo descentralizado, que la ubican a la cabeza de las mejores universidades de Centro América.

Entre los mencionados, tanto el Dr. Juan de Dios Vanegas, como el líder de la gesta, Dr. y Profesor Mayorga Sáenz, vivieron muchos años impartiendo siempre sus clases en la Facultad de Derecho, llegando el primero a Rector Magnifico de la misma.

Hablando de derechos ciudadanos, les incitamos a escribir cibernéticamente al Ministerio de Gobernación de Nicaragua (relacionespublicas@migob.gob.ni), demandando que la arbitraria regulación de quitarle a los conductores, su licencia de conducir, sea abolida. Sigamos el ejemplo de ese combativo y honesto ciudadano, doctor José Wenceslao Mayorga Sáenz, quien según sus anécdotas, siempre estuvo defendiendo el derecho ciudadano, honrando ese noble gesto de SERVIR.

Hasta el próximo ARCHIVO CCXLI, 13 de enero del 2013.

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