domingo, 2 de diciembre de 2012

EL ARCHIVO CCXXXV – SEA EN CARRETA, TREN O AVION, VIAJEMOS!

Alejandro José Gallard Prio – 2 de diciembre del 2012.

Somos nómadas de naturaleza, por lo que siempre nos ha cautivado el conocer nuevos parajes y etnias. Hoy, gracias a la educación y la cultura, los viajes son de intercambio, aprendizaje, enseñanzas y con ello cultivamos amistades.

Recibí un relato con vivencias de los viajes turísticos de los abuelos del Dr. José Wenceslao Mayorga Donaire, que tuvo que abandonar su lar nativo (León, Nicaragua) y formar parte de los nuevos residentes de Miami, de esos que han llegado a contribuir al desarrollo con tenacidad y honestidad, formando familias que son la realización del "sueño americano" que le están dando a los Estados Unidos esa nueva faz hispanoamericana, que describimos en EL ARCHIVO del domingo pasado.


Esos "tours" que el Dr. Mayorga relata, eran viajes incomodos y de muchas horas a Fincas y Playas, ya que los hacían en carretas haladas por bueyes o en caballos, mitigados por el calor familiar que relata en sus vivencias y cuentos. Aquellos que tuvieran interesados en leer "Recuerdos de mi Amado León" les ruego dirigirse al Dr. Mayorga, a su correo electrónico: jwmayorgad@aol.com, para que les envíe su obra vía internet.

Lo extraordinario es que en este Siglo XXI, seguimos utilizando carretas, carretones y hasta enclencos caballos, que usan los pequeños agricultores en casi toda la República para transportar su producción, así para llevar sus hogares y provisiones del consumo familiar. Esto nos dice que tenemos mucho por hacer en cuanto a caminos vecinales, para que puedan traficar vehículos motorizados. Un ejemplo podría ser el programa de caminos vecinales, FARM TO FARM ROADS, con lo que la Administración del Presidente Franklin Delano Roosevelt, logro el progreso del agro de los Estados Unidos.

Uno de los grandes ausentes dentro del mundo de transporte en Nicaragua, es el "Ferrocarril del Pacifico de Nicaragua" que por razones mezquinas, fue primero abandonado y después desmantelado, de tal forma, que solo quedan una que otra de las simpáticas estaciones que servían la ruta. Fue tal la estupidez y voracidad, que hasta los durmientes y sus clavos desaparecieron.

No podemos negar que causa dolor su ausencia. Es nostálgico recordar esos bellos viajes que hacíamos durante nuestra niñez y lo importante que eran para nuestros mini productores, el llegar a la Capital en los vagones del tren con canastas repletas de sus productos agrícolas y en las tardes generalmente, ver pasar, cuando nos acercábamos a la vía férrea, los largos trenes con carga que salía a la exportación por el Puerto de Corinto en el Pacifico, así como lo que se recibía del exterior.

Somos el único país de Centroamérica sin tren y esto significa que dependemos solamente de vehículos motorizados, algunos de los cuales han crecido tanto en peso, que destruyen fácilmente las estrechas vías asfaltadas.

También vemos con tristeza, como autobuses, microbuses y otros destartalados vehículos transportan a los que residen en la red de ciudades dormitorio, que diariamente se trasladan a trabajar en Managua, la Capital. Asimismo, lamentamos perdidas de seres queridos, causadas por la velocidad y la sobrecarga humana de estos transportes. Todo lo cual no puede remediar la Policía de Transito, ni nadie.

Pero si tuviésemos la inteligencia de construir nuestro Ferrocarril, podríamos ayudar positivamente al traslado de estos trabajadores, así como aliviar el abuso de nuestras carreteras por tanto equipo pesado.

No estamos sugiriendo algo fuera del alcance del Gobierno, ya que si en 1876, con los escasos recursos que en ese tiempo contaban los gobiernos, el Presidente Pedro Joaquín Chamorro, emite un decreto legislativo a favor de la construcción del ferrocarril, que se inicia en 1878 bajo la responsabilidad del Ingeniero Marco Antonio Lacayo, seria vergonzoso admitir que con todas las técnicas modernas, no podamos construir líneas férreas que den servicio y conecten a todas las ciudades principales de Nicaragua hacia las dos principales salidas al exterior, que son el Puerto de Corinto y El Rama.

Inspirémonos en la visión de esos conciudadanos del Siglo XIX, que venciendo obstáculos, nos construyeron una vía férrea que conectaba todas las ciudades principales de la época y no en la displicencia del Gobierno de Doña Violeta Barrios de Chamorro y su Secretario de la Presidencia, Ing. Antonio Lacayo, que en un poco mas de un Siglo después, permitieron el desmantelamiento del Ferrocarril.

El que el FERROCARRIL haya desparecido, debido a la abulia y abusos de unos cuantos, no es consuelo. La única respuesta es comenzar a construir una nueva red ferroviaria con la misma diligencia y esfuerzo demostrado por esos nicaragüenses del Siglo XIX. ¿O es que ha desaparecido de Nicaragua ese vigor, esa fuerza creativa, ese espíritu de lucha?

Cuando recuerdo nuestros viajes turísticos en el "Chu… Chu… Tren" de León a Managua; de Managua a Masaya y de allí a Jinotepe a visitar a los Martínez Sanz, cuya casa estaba a lado de la Estación, me hace soñar el poder llevar a mis nietos a ese y otros recorridos en cómodos vagones, que sin duda darán una nueva dimensión a los bellos rincones que ofrece Nicaragua con sus Lagos, Montañas, Volcanes, Ríos y pueblos que preñan al visitante con su afecto y amistad, todo lo cual debería servirnos de inspiración para que comencemos a rehabilitar nuestro sistema de comunicación ferroviaria, que requiere de voluntad patriótica y determinación.

El próximo viernes 7 es la noche de la GRITERIA, una tradición nicaragüense que honra a la INMACULADA CONCEPCION DE MARIA, con visitas a los innumerables altares hogareños, donde se canta, se ora y se comparten golosinas y alegrías. VIAJEMOS A NUESTROS PLUEBLOS NATIVOS A GRITAR ¿QUIEN CAUSA TANTA ALEGRIA? LA CONCEPCION DE MARIA!

Hasta el próximo ARCHIVO CCXXXVI, el 9 de diciembre del 2012.

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